...y tan pronto como tu compañero te traiciona aparece una fisura en el suelo que pisas, justo delante de ti. Una gran ola de oscuridad sale de ella, implacable como el tiempo arrasando todos tus altos muros, tus más impenetrables escudos. La gran marea de oscuridad llega hasta ti ensombreciéndolo todo, mientras tú te intentas deshacer de ella con tus más poderosas arremetidas. Pero todo es inútil, esos fuertes brazos en los que tanto confiabas se rompen bajo la opresora fuerza ejercida sobre tu escudo...
entonces cae tu última barrera y todo se torna de un opaco negro.
Notas cómo se ciega tu vista y fluido como el agua desciende por tu garganta infectando todas tus entrañas.
Despiertas mareado, no sabes muy bien donde te encuentras. Es evidente que ahora hay algo raro y diferente en tu interior... te falta un trozo de alma.
Sólo tenías un punto débil... y el destino lo ha encontrado.
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Magnífico.
ResponderEliminargracias
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